
“Momentos Dulces. Y otros… no tanto”
Su corazón dejó de latir después de recordar aquello, por lo menos sus últimos recuerdos fueron unos de los mas felices.
El miedo fue algo que jamás estuvo presente en su ser, sabía que la muerte era parte de la vida y ya se había resignado a eso.
El aparato que detectaba los latidos del corazón de Bill empezó a pitar. Fue entonces cuando Tom despertó muy asustado. Su hermano moría, salió rápidamente de la habitación y rápidamente unos médicos entraron a tratar de auxiliar al pelinegro, sacaron a un Tom muy nervioso y asustado de la habitación mientras que ellos trataban de traer a la vida a Bill…pero fue imposible.
Minutos después uno de los doctores le dio la mala noticia a Tom, el cual quedo en shock al escuchar aquello.
Una de las enfermeras se tomó la molestia de llamar a los padres del chico, pues solo uno tenía permitido quedarse a dormir con el paciente, sin embargo, el paciente había muerto y su hermano estaba en shock… tenía que dar aviso a los padres de que su hijo menor había muerto.
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Algún tiempo después
Habían pasado dos meses desde que sepultaron al menor de los gemelos.
Toda la familia aún se encontraba muy triste y preocupada, si…preocupada porque desde que Bill había muerto, Tom se comportaba de una forma muy extraña, mucho se temían sus padres que había perdido la razón, pues su hijo mayor se la pasaba hablando de Bill como si estuviera vivo, preguntaba por él de vez en cuando, hablaba solo como si Bill estuviera enfrente de él, y eso les dolía de sobre manera. Mucho se temían que tendrían que internarlo en un manicomio, ya que el psicólogo y psiquiatra no parecían ser de ayuda.
—No lo entienden, ellos no entienden que aun estas conmigo. —Susurró Tom al momento de recostarse en su cama.
—Ellos no entienden que no puedo dejarte, mi alma es tuya, no puedo irme sin ti.—Dijo Bill al momento de acariciar la mejilla de su hermano.
—No los culpes, tu cuerpo esta muerto y ellos no pueden verte ni escucharte. —Dijo Tom muy triste.
—Pero al menos tú si…y eso es lo que cuenta. Estaré contigo siempre, después de todo… mi alma esta casada con la tuya, no puedo irme sin ti. —Dijo dulcemente.
—Extraño abrazarte y sentirte. —Dijo Tom muy triste.—¿Por qué no solo me dejas matarme para estar contigo? —Preguntó Tom al momento de ver a su hermano fijamente.
—Las personas que se matan a si mismas van al infierno, ese es el castigo por despreciar el regalo de la vida. Si haces eso, nos separarás. —Dijo Bill muy triste.
—Mi pobre Bill, no estés triste, igual aun estamos juntos. —Dijo muy tiernamente.
—Lo se, Tomi… yo nunca me alejaré de ti.
—Yo tampoco dijo muy feliz.
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Mientras tanto afuera de la habitación
—El no parece querer entender. —Dijo Simone muy triste y a punto de llorar.
—Ya intentamos con todo y el no entiende, por mucho que duela tenemos que hacerlo, es lo mejor para él. —Dijo Gordon conteniendo sus lágrimas.
—Es muy joven para ir a un manicomio. —Dijo Simone con todo el dolor de su corazón.—Pero es lo mejor, ahí…ahí lo ayudaran. —Dijo sin poderse creer lo que acaba de decir.
—Su comportamiento no es normal. Es lo mejor.—Dijo Gordon al momento de tomar su celular y llamar a ese lugar.
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Al día siguiente.
Unos hombres vestidos de blanco entraron la casa y sacaron bruscamente a Tom de ella…asustado y dolido era como se encontraba Tom.
—El no esta vivo, tu hermano murió hace dos meses, Tom estás mal, él ya no esta aquí. ¡Esto es por tu bien! —Fue lo único que escuchó por parte de su madre….quien se encontraba bañada en lagrimas.
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Tres meses después.
El manicomio no era de su agrado, todo el mundo trataba de convencerlo de que tenía alucinaciones con su hermano. Varias inyecciones y medicamentos era lo que le daban para tratar de curarlo, pero nada funcionaba.
—Odio esto, sufres mucho. —Dijo Bill muy triste al momento de aparecer a su lado.—No estas enfermo, no tienes por qué estar aquí. —Dijo Bill al momento de acariciar su rostro.
—Da igual en donde esté, estaré bien si estas conmigo. —Dijo Tom muy seguro de sus palabras.
—Entiendo… con que eso es. —Dijo Bill firmemente.—Tom, perdona, esto será algo cruel…pero es lo mejor. —Dijo muy seguro de sus palabras al momento de desaparecer.
—¿Bill? —Dijo Tom algo preocupado al no ver a Bill.—¡Bill!—Dijo Tom algo alterado al no ver mas a su hermano. La única razón por la que soportaba tanta tortura era porque siempre tenía a su Bill a un lado. —Bill…no es gracioso…¿Dónde estas? —Llamó algo nervioso y desesperado…de pronto sentía la necesidad de llorar.
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Tres días después.
Tom jamás había pasado un día sin saber nada de Bill o sin estar cerca de él, en los últimos tres días su corazón se había roto, no sabía nada de Bill y se encontraba muy triste, ya no le importaba nada, se negaba a comer o a hacer cualquier cosa, la tristeza era demasiada y muy raras veces dejaba de llorar.
Tres días sin Bill, fueron más que suficientes para morir de tristeza.
La muerte es una experiencia única y a veces es una de las experiencias mas felices cuando sabes que hay alguien muy amado por ti esperándote para así poder estar juntos en la eternidad.
—Bill… ¿Por qué te fuiste? —Dijo Tom al momento de abrazar a Bill.
—Creí que de esa forma… conseguiría que murieras. —Dijo al momento de tomarlo de la mano.
—Funcionó, pero ahora te prohíbo alejarte de mi… ¿entiendes? —Dijo Tom muy dulce al momento de besarlo castamente.
—Jamás te dejaré solo, nunca mas, además, si te dejé estos días fue para tenerte conmigo para siempre. —Respondió Bill muy dulce.—¿Me perdonas por irme? —Dijo muy dulce.
—Te perdono todo, solo si siempre te quedas a mi lado.—Dijo al momento de tomarlo de la mano.
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Los días que no estuvieron juntos fueron los más horribles de sus existencias, pero ahora todo esta bien, pasarán toda una eternidad juntos, en algún lugar del hermoso y dulce paraíso.
F I N
Tres, tres capítulos bastó para dejarme sin estabilidad emocional xc me gusto mucho la historia aún es corta es más que suficiente para hacerte chillar como niño :c
Feliz de poder tener estas historias en nuestros archivos, después de tantos años con ellas perdidas del resto de la web.
Gracias por comentar 😉