«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien

Epílogo

El tiempo era el peor de todos hace algunas semanas, ahora, es diferente.

Darte cuenta que el tiempo ha hecho de ti alguien mejor es importante, darte cuenta que a veces no puedes hacer las cosas por ti mismo y dejar que esas cosas tomen su propio camino, dejar que fluyan y que pasen al ritmo que quieran, porque de ningún modo podrás hacerlas cambiar. El tiempo puede ser tu peor enemigo, es cuando pasa más lentamente, sin embargo, no hay que cerrarse, a él también le llega su fin.

El final es más placentero cuando supiste esperar, es terrible cuando quieres adelantar todo, se sufre, sí, pero es mejor dejar que avance todo y quedarte al final para ser más que un espectador.

Salgo de la ducha con una toalla en la cintura, así voy hasta la cocina. Bill sigue dormido, me dará tiempo para preparar un rico desayuno.

Con música y todos los ingredientes completos empieza la magia en la cocina. Y pensar que hace tiempo no podía hacer ni unos huevos. Pasan algunos minutos para que de repente pueda sentir su presencia.

—Hola —me saluda y al tiempo siento sus brazos rodear mi cuerpo desde atrás.

—Hola —le saludo sonriendo aunque mi mirada está fija en la sartén—. ¿Cómo te sientes?

—Bien, aunque con un poco de dolor. Supongo que ya pasará —me responde al oído, sonriendo mientras hace un camino de besos húmedos y tiernos por mi cuello—. Que delicioso se ve eso

—Pensé que ibas a dormir más y quería llevártelo a la cama.

—¿Sabes? Tenía otra idea, pero igual en la cama —empieza a levantar mi camiseta que traía ayer. Se me escapa una risita tonta.

—¿Y el desayuno?

—Puede esperar, si quieres.

—La verdad tengo mucha hambre —respondo sin quitar la mirada de la sartén, aunque toda mi concentración está en él—. ¿Por qué no vas a darte una ducha mientras yo termino?

—Dijiste que no iba a salir de tu cama —se aleja de mí.

—Joder Bill, debimos dormir apenas algunas horas y ¿quieres más? —me doy vuelta dejando un pancake cocinándose.

—Sólo repito lo que dijiste.

—No puedes caminar —observo cuando él se dirige a la sala. Sólo escucho una carcajada.

&

En un día frío de diciembre, afuera de un hospital de la ciudad, un chico de cabello rubio, llevaba en las manos un sobre blanco con el emblema del hospital, llega hasta la acera y sube a la camioneta negra que le espera desde hace algunos minutos, sólo que antes de subir, arroja a un cesto de basura el sobre con los resultados adentro, resultados que le importan poco, resultados de una prueba de sangre en la que muestra un Positivo a VIH.

El chico de cabello negro, alto y de músculos prominentes que está frente al volante le da una sonrisa, empieza a conducir y lo lleva al próximo hotel, como lo tenían planeado desde hace un par de horas.

El mismo chico rubio, despierta en una cama de hotel, a su lado no hay nadie, enciende un cigarrillo que se encuentra en el bolsillo de sus pantalones, los cuales yacen al pie de la cama. Lo fuma mientras trata de recordar cómo llegó ahí, por qué perdió su rumbo, trata de recordar cómo inició su día, cómo inició en esto, pero no lo logra. Todo se vuelve inútil cuando su mente sólo le puede traer la lectura de esa hoja, una maldita hoja que nunca debió leer.

El doctor le había dicho que empezarían con un tratamiento lo más rápido posible, lo cierto es que ya nada le importaba en lo absoluto. Todo se volvió secundario cuando de sexo se trataba, hasta su salud.

Se levanta de la cama totalmente desnudo, va hasta el espejo de cuerpo completo, trata de buscar algo que siga bien en su imagen, pero su reflejo no le muestra nada, todo está vacío. Pasa sus manos por su rostro, no podía creer que el tiempo había hecho eso de él. Y aunque quisiera cambiar todo, no podía, estaba totalmente vacío, no podría recuperar ya nada, ni siquiera los ánimos o una razón para vivir. Preferiría ir donde sus padres, le estarían esperando después de ese accidente en la empresa donde trabajaban.

&

—Georg… Despierta… Tus papás llamaron y quieren que vayamos a desayunar allá.

—No quiero ir.

—Anda, será divertido, además, es su aniversario.

—Tengo 30 años, ¿Qué puede ser divertido a esta edad con tus padres que cumplen una primavera más de casados?

—Tienes razón, aun así levántate y vamos, te tengo una sorpresa en esta primavera.

Georg se levanta de la cama donde duerme todas las noches con ese hombre de 32 años, el cual le presentó su padre en una fiesta del bufete de abogados, hace un año. Ese día todos se presentaron de etiqueta, las mujeres asistieron con elegantes y finos vestidos de noche, aun con las 280 almas dentro de un salón hermoso, Markus, se fijó en ese hombre de cabello castaño y ojos verdes. Desde entonces, ambos mantienen una relación. Y desde hace algunas semanas, viven juntos.

Ambos salen de la casa, ambos llevan ropa casual, suben al auto y Markus sube al volante y Georg a su lado. Durante el camino sólo se pueden oír las canciones favoritas de Georg, también era un gusto mutuo, pero al parecer era él quien más las disfrutaba.

—¿De qué sorpresa me estabas hablando?

—Si te lo digo ahora…

—No será sorpresa —interrumpió Georg a su novio de cabello rubio, después de rodar los ojos.

El camino duró unos minutos más. Cuando llegaron, los recibió Amanda, la trabajadora de la casa, quien sólo se veía un poco cansada.

—Buenas tardes, joven. Adelante —si bien se refería a ambos, pareciese que sólo se refería a Georg, pues era a quien más le debía respeto. No sólo por ser hijo de la señora dueña de la casa donde por años trabaja, sino porque lo vio desde niño, aún así, su trato hacia él siempre había sido con mucho respeto.

Todos se sentaron en el gran comedor del jardín, había mucha comida en este, desde cócteles de frutas, hasta los mejores cortes de carne. Todo lucía como fotografía de revista.

—Antes de que empecemos a comer —interrumpió la señora Listing, su sonrisa se extendía por su rostro—, creo que tienes que mencionar algo ¿no Markus?

—Así es —otra gran sonrisa aparecía en el rostro de Markus, quien empezaba a tomar el pastel que se encontraba en medio del comedor—. Georg, me basta con el tiempo que llevamos juntos —pone el pastel justo frente a Georg—… no quiero esperar un segundo más para pedirte que…

Markus entrega a Georg un cuchillo, este último entiende y hace un corte en el pastel de chocolate con vainilla y fresas, este corte es imposible de hacer del todo, ya que algo estorba a su paso. Georg toma ese impedimento, no se trata mas que de un…

—¿Quisieras ser mi esposo?

&

—Jim… No… espera, espera.

—¿Qué diablos te pasa? No lo hemos hecho desde hace días y ahora que podemos me rechazas.

—Sólo estoy cansado.

—¿Sabes qué? Iré a dar una vuelta.

Jim sale del departamento, Alex se acerca hasta una pequeña mesa que se encuentra en una esquina junto a la puerta. Sobre esta, hay un sobre de color plata, dentro del sobre hay una invitación y una nota.

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Estás invitado a la boda de:

Georg L. y Markus H.

Esperamos contar con tu grata compañía el

día 31 de Marzo del presente año.
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La nota dentro del sobre decía lo siguiente.

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Hola Alex.

En verdad espero contar contigo ese día,

es para mí algo muy especial y

quisiera empezar de cero contigo.
Espero puedas venir con tu novio, me ha contado Bill

un poco de ustedes. En verdad los espero.

                                                                           Georg.
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Pensaba que ya lo había superado, era mucho el tiempo que ya no pensaba en Georg, lo había dejado atrás definitivamente, sin embargo, la primera vez que leyó esa nota y la invitación —hace una semana— algo se removió en su interior, no sabía lo que era pero sin duda, ahí estaba. Tal vez era la verdadera superación de ese alguien. ¿Entonces por qué no podía hacerlo con Jim?

&

—¡Tom! ¡Se hace tarde! ¡Vamos!

—Sí, ya voy para allá… Tengo que colgar o Bill me matará… Sí, allá nos vemos… Ok, adiós. Lo siento, amor, Alex estaba al teléfono —explica Tom a Bill al tiempo que sube al volante—. ¿Listo para irnos?

—Desde hace horas, arranca o perderemos la ceremonia.

—Tranquilo, no perderemos nada, llegaremos a tiempo igual que en tu graduación.

—Vaya —responde Bill rodando los ojos mientras Tom suelta una sonrisa.

La graduación, a la cual llegaron justo en el nombramiento de los alumnos del grupo siguiente del propio de Bill.

—Sabes que no voy muy contento.

—Aun así, Tom. Se trata de una boda, tú quisieras que medio mundo llegara a la tuya.

—¿La mía? ¿De qué diablos hablas? —fingió una desagradable confusión, a la cual, Bill propinó un leve golpe al hombro de su novio.

La boda iba a realizarse en un bello y enorme jardín, la cual dio inicio cuando todos los invitados estuvieron presentes. Ambos novios lucían conjuntos oscuros y corbatas plata, ambos caminaron por un sendero en medio de los invitados hasta llegar a un arco adornado con bellas flores de color beige. Ahí dijeron sus votos, tan alto para que todos pudieran escuchar y apreciar el amor que se tenían. Todo terminó con una firma de documentos que el propio señor Listing daba por legales.

Al término de la ceremonia, ambos atendieron a sus invitados, quienes felicitaban a la pareja.

—Hola, Alex.

—Hola, Georg. Muchas felicidades, en verdad.

—Gracias. Tú eres Jim ¿cierto?

—Sí, así es, soy novio de Alex. Felicidades por tu boda.

—Gracias, esperaré con ansias la de ustedes. Disfruten del banquete y gracias por venir.

—Así que él es Georg —pronunció con odio aquellas palabras una vez que se retiró.

—Sí.

—¿Y tu hermano qué hace aquí?

—Bill lo convenció.

—¿Cómo? Por todo lo que me dijiste siendo él no lo hubiera hecho.

—Bill puede manejar a Tom a su antojo, sólo le dijo que era esto o ir a casa de nuestros padres a celebrar el aniversario, así que ya sabes, Tom quiso salirse por la tangente pero Bill lo castigó con noches sin… ya sabes.

—Bueno, sí que Bill sabe como hacerlo. ¿Quieres irte? Podemos recuperar nuestras noches.

—Perdoname por eso, no sabía como sentirme, ahora sé que no siento nada importante. Te amo.

—Yo a ti, anda vamos.

Georg llega hasta donde está Tom con Bill, ambos disfrutan de un agradable baile de salón.

—Disculpen por interrumpir. ¿Podemos hablar? —se dirige a Tom.

—Yo los dejo a solas. Felicidades Georg —repara Bill yéndose del lugar.

—Gracias.

—¿De qué quieres hablar?

—Gracias por haber venido, no pensé que fueras hacerlo.

—Bill me convenció.

—Pues gracias a Bill. Era muy importante que estuvieras aquí, lo agradezco de corazón.

—Olvidalo, supongo que todo queda en el pasado y ahora vive tu presente. Es bien parecido ese Markus.

—Me hace feliz.

—Es lo que importa. Te dejo, tenemos que irnos, le prometí a Bill que iríamos a visitar a sus padres.

—Está bien, muchas gracias nuevamente.

Ambos se dan un abrazo, dejando los problemas donde deben estar, en el olvido.

&

Veo a Bill acercase a la tumba de sus padres, hace mucho ya no lo veía llorar, sin embargo, ahora su delineador corre por sus mejillas. Llego a él para abrazarlo desde atrás con todo el amor que puedo darle y demostrarle. Coloco mi cabeza entre su cuello y su hombro derecho.

—Hola Lily, hola Rob. Bill es un excelente niño eh, se porta bien y bueno, ya saben que se acaba de graduar del colegio, ahora está en la universidad y tiene excelentes notas.

—¿Qué haces?

—Gracias por dejarlo a mi cargo, no los decepcionaré. Lo cuidaré todos los días por el resto de mi vida. Lo prometo —Bill se gira y toma mi rostro para besarme.

—Vamos a casa.

Lo llevo conmigo hasta nuestro departamento, le llevo cargando hasta la habitación, le dejo en la cama y empiezo a desvestirlo, mi pequeño gran Bill.

Paso mis manos por todo su cuerpo desnudo y sus labios dejan salir mi nombre en un gemido excitante. Pronto comienzo a dilatar su entrada con dos de mis dedos. Georg se aferra a las sábanas cuando mis dedos hacen esa acción dentro de él.

Jim empieza a embestirme con fuerza, haciendo que la cama se mueva, sin embargo, es dulce y tierno, sus caricias van por todo mi cuerpo al igual que su boca sedienta de mis labios. La excitación crece con cada estocada.

Siento su esencia dispersarse por todo mi interior, llenándome por dentro, dejándome por ahora satisfecho.

—Te prometo Bill…

—Que nunca dejaré de amarte, Georg.

—Te amo Jim.

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&

—Buenas tardes, ¿Gustav Schafer?

—Sí, soy yo.

—Disculpe la interrupción de esta manera, pero somos los oficiales que se encargan de un caso. Encontramos el cuerpo de Andreas Schäfer.

—¿De qué… está hablando?

—Acompáñenos.

Lamentablemente era cierto, el informe forense era cruel pero mostraba las razones por las que su sobrino había muerto.

Violación, VIH gravemente avanzado por lo que desarrolló (SIDA) y una severa hemorragia.

Desgraciadamente, no todos habían encontrado su alma gemela.

F I N

Les agradezco tanto. Espero que les haya gustado el final, muchas gracias nuevamente y … nada, muchas gracias por leer y por sus beshos comentarios. los ama Xim_Alien

por Xim_Alien

Escritora del fandom

3 comentario en “I promise you. Epílogo”
  1. Hola, me gusto tu fic, después de leer muñeco, es agradable leer algo que simplemente es romántico, me gustaría un pdf de tu escrito 😅 si no fuera molestia, ya que me gustaría leerlo después una ves mas.
    Espero que sigas escribiendo fics, obvio toll ❤
    Cuidate, un besito 🥰

    1. Hola!!! Muchísimas gracias por leer. Aún falta la secuela de esta fic pero poco a poco se publicará.
      Sí tengo pensado en subir algunas de mis fics ya sea en PDF o Epub, pero me llevará tiempo, tengo que editar y en algunos casos reescribir. De cualquier forma estarán publicados en este bello sitio.
      Otra vez, muchas gracias por leer.

  2. Me duele que Andy nunca termina bien se que es medio tedioso pero todos encontraron el amor y el la muerte y de la peor manera😭😭😭😭😭

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