«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien

Capítulo 54

Tenía razón, esto prácticamente lo había provocado yo, yo fui quien le pidió una oportunidad, fui yo quien llegó aquí desde un principio, así que, qué más da el estar aquí por mi propio pie una vez más. De hecho, lo agradezco.

Frente a él que aún sigue en el sofá, deja su copa sobre el mueble a un lado. Sus manos entonces se ocupan de mi cintura, el calor de mi cuerpo se centra en mis mejillas, no me importa cómo comience pero creo que me va a doler.

Sus brazos rodean mi cintura por completo, pero no lo hace de forma posesiva o sexual, simplemente se abraza a mí, su cabeza la mantiene en reposo sobre mi pelvis. No digo nada, él tampoco, ambos nos mantenemos en silencio tan profundo que sólo son apreciables las tantas llamas que yacen encendidas a nuestro alrededor. Ambos sabemos lo difícil y tortuoso que resultó este tiempo sin el otro, vienen a mi mente recuerdos, las cosas que sólo me eran conocidas de la voz de Alex, todas aquellas cosas que vivíamos detrás de una pantalla, los regalos de cumpleaños y Navidad, ahora son eso, simples recuerdos que serán reemplazados con una hermosa y fascinante noche.

Después de algunos minutos más, se separa de mí y se mantiene quieto con la espalda justo en el respaldo del sofá. Hago que mi mirada se cruce con la suya, nos decimos tanto con sólo eso, cuantos Te amo dejaron de fluir, cuántas veces sin despertar junto a él, hasta se extrañan las discusiones.

—Te haré el amor, Bill.

—Pensé que ibas a hacerme lo quisieras —sonrío divertido, abriendo mis piernas para colocarme encima de sus piernas. Me recibe con sus brazos alrededor de mi cintura, enlazándolas por mi espalda.

—Oh Bill.

Fue lo último que escucho de sus labios para tomarme en brazos y llevarme hasta su cama con mis piernas alrededor de su cintura.

No puedo ver el interior de esta habitación, todo está en penumbra y él es quien me deja cuidadosamente sobre la cama. Lo único que puedo percibir es el aroma de las rosas que yacen acariciando mi piel estando ya sobre la cama.

—En verdad te esforzaste por preparar esto —mi voz sale con dificultad.

—Tendrás un cumpleaños inolvidable. Ahora, lo único que quisiera escuchar es tu voz pidiendo más de mí ¿podrás hacerlo?

—Sólo comienza y ya verás.

Mis palabras las convierte en órdenes, sus manos expertas comienzan a recorrer todo mi cuerpo, deteniéndose por algunas en las zonas donde soy más susceptible al perdición. Mis brazos lo rodean acercándolo a mi boca, su barba me hace sentir un cosquilleo pero me agrada.

Me levanto sobre la cama sólo para que él pueda despojarme de toda mi ropa y yo a él. Aún sentado en la cama, abro sus pantalones sin quitar mi mirada de sus ojos, son hermosos, te pierdes en ellos.

Al quitar sus pantalones, él lo hace conmigo, ambos estamos desnudos ahora, nuestros bóxers dejan de estorbar, ahora tengo justo en frente de mí su miembro, el cual pienso en engullir y, qué más da, lo hago.

Al humedecerlo con mi saliva, sus manos se adhieren a mi cabello, acariciándome y haciéndome sentir cuantas veces me extrañó. Pronto, hago que entre todo su ser en mi boca, él empieza a embestirme y conforme lo hace, tomo respiraciones para no ahogarme. Su voz empezaba a escucharse con mucha dificultad.

Después de haber hecho un buen trabajo, me hace quedar encima de él, yo sé lo que él quiere porque yo también lo deseo, lo necesito ya. Como puedo, mi cuerpo se acomoda de tal forma que puedo frotarme contra él, su entre pierna yace al igual que la mía, con una perfecta y dura erección que nos hacen sentir más que corrientes y chispas. Una de sus manos se estira hasta encontrar algo en el buró, el lubricante.

Me relajo cuando acerca su dedo índice y medio hasta mi entrada, ambos dedos con una cantidad generosa de lubricante. Los introduce con especial cuidado y ya adentro, siento su acción de tijeras para preparar mi entrada y que pueda inmiscuirse después sin problemas. Sus dedos son mágicos. Tres dedos le hacen saber que ya estoy más que dilatado y deseoso.

Ahora me inclino hasta probar sus labios, sus labios, no hubiera podido ni pedido haberlos borrado de mi mente. Nunca.

Me separo de sus labios sólo para empezar lo siguiente. Me siento sobre sus muslos y con un poco de su ayuda para elevarme, tomo con una mano su miembro, dirigiéndolo a mi entrada con mucho cuidado.

Mi cuerpo empieza a agradecer que haya pasado un año, empieza a suplicar que ese intromisión nunca se vaya, mi corazón está tan agitado que el sudor en mi piel empieza a formar una capa imborrable. Gracias a mi posición, puedo verlo a él, sus ojos entrecerrados, sus labios formando vocales, su sudor mezclándose con el mío porque mis manos no se alejan de su cuerpo, así como las de él del mío. Aumento mi ritmo, sus manos en mis cintura me ayudan a impulsarme, su miembro palpita dentro de mí, es una sensación que extrañaba.

[adrotate group=»5″]

Mientras hago que su miembro salga y entre dentro de mí, mi boca se apodera de sus labios, de su lengua y de toda su cavidad bucal. No quiero salir de aquí.

Justo después de aquél pensamiento, sus manos hacen un movimiento, haciéndome quedar bajo él. Mis piernas rodean su cuerpo por inercia, deseo y necesidad. Mis brazos rodean su cuello, pero como aumenta el ritmo de sus embestidas, aumenta su alcance, tocando ese punto en el que mis manos se vuelven los jueces. Escucho un alarido cuando sé de antemano que he clavado mis uñas en su piel. Sólo siento mi pecho húmedo, quiero verme, pero su cuerpo aún sigue pegado a mi pecho. Una vez más, sus embestidas aumentan de frecuencia, mis piernas hacen más presión alrededor suyo.

—No, Tom… —tengo una loca y excitante idea. Me mira confuso pero no detiene su labor.

—¿Qué? —es lo único que puede pronunciar ahora.

—Quiero probarte… Necesito recordar a qué sabes.

Sus ojos brillan como si se tratara de estar viendo oro. Dos embestidas más y siento al máximo como se retira. Al tenerlo fuera de mi cuerpo lo toma con una mano su miembro, masturbándose justo frente a mí, me excita una vez más, con la otra mano masajea mis pezones. De rodillas, sube hasta que su miembro queda a la altura perfecta. Aún masturbándose, dirige su hombría lo bastante preparada para hacer lo que tenga en mente. Sus gestos son específicos, me preparo para recibirlo; su masturbación es rápida; sus ojos, fijos en mí; y su esencia, dirigiéndose en un chorro hasta mi boca, llenándome de él, dejándome recordarlo de esta manera, teniendo la oportunidad de volver a estar juntos de esta increíble manera.

—Eres tan bueno —me susurra al oído mientras absorbe con sus labios los restos de mi boca. No puedo hacer otra cosa más qué sonreír—. ¿Cansado? Me pregunta besando mi cuello.

—Claro que no… Me prometiste que no… me dejarías ir… ¿Ya no recuerdas? —no puedo recuperarme.

—Nunca falto a mis promesas —me responde seriamente, en la última palabra, se inclina tanto como para alcanzar mi cuello—. Te tengo una sorpresa.

Sólo así, se separa de mí para ir hasta su armario, del cual saca una bolsa.

—Quiero que te lo pongas. Ahora vendré y estarás listo.

Sale de la habitación dejando la bolsa sobre la cama, frente a mí. ¿Más regalos? La abro y no descubro un traje, tampoco es un vestido, mucho menos accesorios o joyería lujosa. Sino un disfraz, un disfraz sexual de un zorro, un plug que termina en una cola de zorro con mucho pelo sintético en color cobre; además, una diadema con orejas.

Rápidamente me coloco todo, quedando realmente bien con ese plug entre mis piernas. Nunca me había puesto uno, pero la sensación no me desagrada.

La puerta se abre y rápidamente me coloco sobre la cama en una posición que pienso le gustará.

—Te ves… Antojable.

—Pues ven y hazme lo que quieras.

En pocas palabras me hizo todo lo que no pudo hacerme en un año 150 días. Espero pueda caminar después de esto.

&

Despierto en una cama grande, de sábanas blancas y almohadas que parecen nubes. Restriego mis ojos con mis manos, vuelvo a ambos lados y me doy cuenta que él ya no está a mi lado. Sólo escucho a lo lejos How deep os your love de Calvin Harris.

—¿Tom? —no sé qué fue eso, no sé si fue pregunta o un extraño susurro que mi mente trajo de lo de anoche. Mi estómago empieza a contraerse cuando recuerdo todo; sus embestidas, sus besos, sus caricias, sus maneras de demostrarme la necesidad que tiene de mí, las infinitas posiciones que usamos, su sabor, el sabor se su cuerpo y su esencia, la huellas que aún están en mi cuerpo. Trato de levantarme pero no puedo, un dolor se eleva desde mi trasero hasta mi estómago y de ahí, un calorcito se instala en mis mejillas. Recuerdo que en todo mi cuerpo están sus restos, recuerdo que también hay parte suya dentro de mí. Sí me dieran a elegir mi noche favorita en toda mi vida, sin duda respondería: La de hace algunas horas.

Continúa…

por Xim_Alien

Escritora del fandom

Un comentario en «I promise you 54»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!