Basado en la época 2009-2010 en la gira HUMANOID.

Mis pobres intentos de lemmons, recuerdo que el plazo para entregar este shoot estaba encima y tenía todo en blanco, y un capítulo de Sex and The City me dio la idea dónde Billl está…. Ok, pasen a leer…

Qué bueno es recordar….

DULCE

By Crazy4Bill

México por fin llegaba a su fin, fueron unos días algo estresantes, pero tuvieron tiempo de tomarse unos días entre tanta entrevista y compromisos debido a su visita de 5 días.

Acapulco fue para los gemelos su antesala (con meses de anticipación) para lo que sería sus vacaciones de fin de año.

Bill se sentía cansado, tenía puestas sus gafas de sol esperando paciente y aburridamente el vuelo que los regresaría a Europa, el aeropuerto de México no estaba tan lleno a pesar de ser una época agitada turísticamente.

Estando con sus gafas puestas, podía mirar y admirar a la razón de su vida… su Tomi.

Tom estaba dando vueltas con Georg en busca de algo que comprar, aunque fuera para que al llegar a casa la compra terminara en la basura o como souvenir para alguno de sus parientes, pero lo que quería Tom en ese momento, era matar el tiempo.

Entraron a una tienda de “duty free” y de pronto, los ojos de Tom se le abrieron como platos y su boca empezó a babear, tanto o más que cuando ve a Bill en todo el esplendor de su clímax orgásmico.

Por fín…. Por fin— exclamó mientras corría hacia el lugar donde dirigía la mirada, Geo lo miró confundido haciendo cara de ¿WTF?

Geo… mira, tanto tiempo, tanto tiempo… pensé que tendría que esperar el tour por USA para conseguirlas…. ¡Yeah! — Georg por fin se percató de lo que hablaba Tom

Ahora si te perdimos Tom, mejor dicho… pobre Bill, ya lo veré luchando contra esas pequeñas rojas…

Naah… a Bill le encantan, pero… tendré que esconderlas, no quiero que se me acaben pronto, la gira por Norteamérica aún demora…. — susurraba el de trenzas mientras abrazaba los paquetes y miraba a todos lados como si se los fueran a arrebatar.

La cara de Geo era de preocupación, sabía de lo loco que ponía a Tom los skittles y más aún, lo loco que se iría a poner Bill al saber que esas bolitas de colores estarían en medio de ellos, así que se preparó mentalmente a las batallas que se avecinaban, tendría que preparar también a Gustav… ahora los “Twin Times” serían un caos.

Bill por fin divisó a Tom y a Geo salir de la tienda, pero se extrañó el comportamiento del trenzado, lo vio saltar cual niño pequeño y eso le alarmó.

El trenzado por fin se sentó a su lado con una sonrisa pícara, Bill sólo levantó una ceja en busca de una respuesta, no necesitaban palabras, la conexión estaba ON…

Y… ¿qué compraste? — preguntó Bill esperando esa respuesta que Tom tardaba esta vez en darle.

Bill… Bill… ¿quieres uno? — le dijo Tom extendiéndole el paquete que ya había abierto en la tienda.

Mmm…. Skittles — respondió el pelinegro, sin tanto entusiasmo.

Imagínate, las conseguí, ¿recuerdas que hace días te decía que tenía muchas ganas?— respondió el mayor con ese entusiasmo de niño pequeño.

Sí… recuerdo… — respondió cansinamente, llevándose una bolita verde a su boca.

Ganas era las que tenía Bill… esas ganas de arrancarle esas ropas 2 tallas más grandes, y cogerle ahí mismo, Bill realmente estaba con ganas.

********

Volvieron a Europa, sólo tenían entrevistas, alguna que otra presentación, y volaron a Grecia.

Tom estaba insoportable para Bill, Tom enloquecía por las malditas bolitas rojas, como un chico, se ponía hiperactivo por los dulces, o peor, peor que esa persona que no toma su café en el día, en el fondo Tom era un chico, su chico en todo el sentido de la palabra.

Pero ese chico interno lo estaba cansando, Tom ya no le daba la atención que el pelinegro necesitaba, y sus necesidades iban creciendo, así que optó por idear un plan.

********

Tom se levantó sin los besos mañaneros de Bill, eso le extrañó al de trenzas.

Quizá está estresado — pensó — Hoy tenemos entrevista radial, presentación en MTV y luego el concierto…. Necesitaré mi impulso.

Y ese impulso no era Bill…

Bill maldijo las benditas bolitas rojas.

Bill empezó su plan.

Bajaron a desayunar para salir, Tom se veía inquieto.

¿Qué te pasa Tom? — preguntó un “inocente” Bill.

Mäuschen, ¿has visto los paquetes de skittles? — preguntó y en su cara denotaba preocupación.

Ahh… tus paquetes de skittles… estee… noo… no sé… ¿Dónde las dejaste anoche?, pues después de dejarme iniciado, te quedaste dormido.

Bill empezaba su venganza.

Durante el día Tom estaba más que inquieto. Le preguntó a Dave, le preguntó a Georg, incluso le preguntó a Gustav, el cual muy ofendido lo mandó a la mierda, pues estaba en una dieta especial.

Tom estaba desesperado.

Llegaron a la entrevista radial, preguntas iban, preguntas venían ¿y Tom?… en las nubes, pensando en sus skittles, Bill sólo miraba de reojo y sonreía, su plan estaba funcionando.

Pasaron a una rueda de prensa y Tom seguía inquieto, no dejaba de mover su pierna, se mordía las uñas, haciendo que Bill más de una vez le diera manotazos. Bill odiaba sentir los dedos ásperos de su gemelo cuando lo tocaba, aunque hasta eso extrañaba ahora.

Tom seguía desesperado, de pronto, vio a Bill con una bolsa de skittles.

¿Dónde las conseguiste? — pregunto abriendo sus ojos casi llorosos y su boca ensalivando.

Las tenía desde México Tom, sólo que no soy tan intenso contigo con respecto a estos dulcecitos — le respondió mientras se metía la última en su boca, se la comió mirando a Tom —¡Ups! Se me terminaron — y lo dejó solo en la sala a punto de llorar.

Tom no paró de buscar las bolsas, ya el staff le huía, pues en cada momento que tenía oportunidad preguntaba por sus bolsas.

Bill, ¿sabes algo de los skittles que pregunta Tom?, realmente me está volviendo loco, o mejor dicho, ¡nos está volviendo locos a todos! — preguntó desesperado Georg.

No Georg, sabes que no sé, desde que Tom compró las benditas bolsas me ha ignorado completamente, siento que he sido reemplazado por unas fucking bolitas dulces.

Oh! Ahora entiendo por qué estas últimas noches he podido dormir bien, ¡sin escuchar!… Digo.. Sin tener pesadillas de ruidos o gemidos — le dijo con cara pícara.

¡¿Ruidoos?! … ¡¿Ge… gemidos?! ¡¡¡¡¡¡GEO!!!!!!!!, nosotros no hacemos esa clase de ruidos, somos conscientes que nos pueden escuchar… o… ¿No? — contestó Bill bajando su mirada un poco sonrojado.

Además Bill, tú lo tienes demasiado mimado, creo que lo que dicen de él en Internet que es tu princesita, la niña de tus ojos es más que literal — terminó Georg.

*************

Tom ya no podía más, en las siguientes entrevistas y presentaciones se le notó muy distraído, incluso, en el concierto se equivocó muchas veces en algunas notas, haciendo que Bill le lanzara miradas que si mataran ya estaría 2 metros bajo tierra.

Terminó el concierto, terminó el evento, se terminó la pequeña gira por Grecia, volvieron a Alemania, y Bill sin la mayor atención por parte de Tom.

Bill necesitaba urgentemente “ESA” atención. Tom sólo tenía atención para sus skittles. Bolitas de colores que aún no encontraba, ya que estaban en un lugar muy cerca de él.

Aburrido se puso a hacer zapping de canales en el TV. Y se topó con una que otra telenovela latina.

Hasta las protagonistas de esas absurdas novelas tienen más ACCIÓN que yo — dijo apagando el TV bufando y de malhumor.

De Pronto se le ocurrió una maravillosa idea, ya era hora de que sus ganas fueran saciadas.

********

Tom trató en vano de conseguir los benditos skittles por Internet, era difícil por no sé qué ley de aduana, y éstas no se podían ingresar al país, haciendo que Tom tuviera cada vez peor humor.

De pronto, descubrió una nota en su guitarra

Esta noche 8pm, te espero en la casita para huéspedes …

¡Te amo!

Bill “

En la cara de Tom se reflejó una risa estúpida, risa de niñito enamorado y solo pensó en la noche. La casa para huéspedes se ubicaba en la parte posterior de la propiedad, entre los árboles, algo alejada de la casa. Nunca la ocupaban en realidad. Sería emocionante una cita en ese lugar.

Llegada la hora un Tom arreglado y perfumado dejó a sus bebés en la comodidad de su casa, y salió en dirección a la casita.

Vio que estaba oscuro, aun así no tendría problemas para reconocer el camino hasta allá, se lo conocía muy bien. Entre los árboles había dos faroles con velas dentro y junto a ellos un cartel que decía “Es mejor a oscuras”

Luego más adelante encontró otro “Sigue el dulce camino”

Se adentró más entre los árboles, y unos metros antes de llegar a la puerta, vio un camino de velas e incienso con olor a bosque. En el momento que comenzó a caminar entre las velas, Tom sintió que pisaba algo extraño, bajó su mirada y se encontró con algo para él demasiado conocido…. En el suelo y a modo de alfombra, Tom descubrió cientos de skittles. Sólo sonrió, ahora entendía lo que su gemelo había planeado.

Entró a la casa, siguió hasta la habitación que conducía ese “camino dulce” y con velas, pero al final del camino se encontró con algo mejor.

Bill estaba en medio de otra gran cantidad de skittles, cubierto de skittles, pero completamente desnudo…

Por fin encontré tus skittles, Tomi —le dijo seductoramente — ¿No quieres morder? — Tom no lo pensó dos veces y avanzó hacia Bill …

No , No No… —Bill detuvo a Tom cuando este se arrojaba a besarle y lamerle los skittles de su cuerpo —Has sido un niño muy malo, estás demasiado mimado y no mereces que este skittle sea comido por ti —

Pero… pero… — Bill le besó con apuro, y Tom no pudo decir más.

Tantas eran las ganas de los skittles, pero sobre todo de este skittle tan exquisito, que Tom bajó hasta la entrepierna del moreno, ahí pudo constatar que tenía ¿skittles derretidos?, pensó y pasó a saborearlo como una paleta. El sabor de Bill más el sabor de las skittles era algo difícil de soportar para Tom, en su estómago aún revoloteaban las mariposas de siempre y su entrepierna ya dolía demasiado.

No aguantando más, se quitó su ropa, lanzándola sin importar dónde cayera. Bill se dejaba besar, chupar, lamer, mordisquear y él sólo gemía. Alargó una mano hacia el gran bulto de Tom y lo empezó a masajear.

Bill ya… mmm… quiero sentirte… déjame entrar en ti — decía Tom entre jadeos, su cuerpo tenía espasmos, ya se veían perlas de sudor en su hermoso rostro, y Bill estaba más que excitado.

No… ¿querías comer skittles?, ¡malditos skittles!, hasta que me convertí en uno para que me prestaras atención, pero ahora… mmm.. Este skittle te comerá a ti… — terminó de decirle mientras le mordía el labio al lado del piercing, él quería que Tom sufriera un poco de lo que el sufrió al no tener su atención en esos días.

Puso a Tom en el suelo, en medio de todos los skittles que servían como colchón y empezó a besar todo el torso de Tom, su delicada mano bajo hasta su entrepierna dándole más placer al mayor y llevando los dedos de su otra mano hacia su boca, éste sólo se limitó a chuparlos, ensalivándolos lo mejor posible.

Tom sabía que ese era su castigo, y estaba dispuesto a ser castigado.

Bill bajó su mano hasta la entrada de Tom, mientras le introducía un dedo, el mayor se retorcía de placer, Bill quería hacerle sufrir, así que sacaba su dedo y demoraba en introducirlo de nuevo, Tom buscaba desesperado la mano de Bill para volver a meter por él mismo ese bendito dedo, Bill sólo sonreía.

Cuando estuvo por fin dilatado, puso la punta de su pene en la entrada, pero de igual manera que hizo con sus dedos, no lo metía haciendo que Tom se volviera loco.

A Bill le excitaba la cara que tenía Tom al pedir esa atención.

Tom, espero… mmm… que … no me cambies por un fucking dulce nuevamente — le dijo mientras entraba en él, despacio, aun queriendo hacer sufrir a Tom.

Tom se retorcía de placer, su mayor dulce le daba el mejor de los placeres, desde ahora para él comer skittles significaría recordar este momento, y significaría también que se pondría duro de sólo acordarse.

Bill seguía penetrando a Tom.

Toom… mmm… Toomi… mi princesita… ohh… eres tan delicioso — trataba de hablar Bill mientras lo embestía y lo miraba a los ojos, esos ojos que amaba, y que le correspondían diciéndole cuánto lo amaba aún sin hablar.

Mmmm… Mi seme… mi… amor… — era todo lo que decía Tom, pues sentía que el orgasmo ya pronto llegaba. Les encantaba hacer el amor viéndose a la cara.

Éste no se hizo esperar haciendo que los dos llegaran al tiempo, de nuevo la conexión estaba ON.

Bill salió de Tom muy suavemente, cayendo al lado, tratando de recuperar sus respiraciones y disfrutando de las emociones que sentían después de un orgasmo.

Tom se recostó en el pecho de Bill, el menor lo abrazo y le acariciaba la espalda.

¿Bill? ¿Sabes? Tengo muuchos antojos de chocolatitos.

FIN

Espero hayas sonreído un poco.

por Crazy4Bill

Escritora del fandom

4 comentario en “Dulce”
  1. Ahhh que recuerdos. .
    !! Tiempo de comer skities y mucho mejor si están en Bill! Me imaginé un skitie gigantesco jajajajaja mi mente. .Gracias por los recuerdos Mafe !♥

    1. Mi Ady!!
      Yo noo… no me gustan los skittles, o bueno, sólo los rojitos..
      Y sí, es bueno recordar… gracias por siempre leer y apoyar…

  2. Me.imagine a bil como los m&m animado el siendo el rojo jajajajajajajajajajajajaja, de por sí Bill gime cuándo veía Skittles y gomitas ahora no podré ver los Skittles de la misma manera pues los rojos son mis favoritos…

  3. Con ese camino de dulces hasta pensé que Bill estaría usando de esa ropa interior hecha de dulces XD
    Fue un OS divertido y ese final me mató jajaja.

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