«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien
Capítulo 15
Entro hasta la cocina para hacerme un emparedado, escucho sus pasos y el cerrar de la puerta de entrada.
—¿Podemos hablar? —escucho su voz detrás de mí pero no vuelvo a él, sigo preparando mi bocadillo. —Bill, no quiero que ésto se vuelva a repetir —lo que él comenzó y me lo dice a mí, vaya. —Estarás aquí por mucho tiempo y no va a funcionar si nos enojamos a diario ¿no crees? —enserio que es patético, todo lo inició él. —¿Bill?
—¡Tú iniciaste lo de ésta mañana! —ahora sí que vuelvo a él para mirarle.
—¡Estabas en mi cama! —grita defendiendo su punto, pero me hace enojar aún más.
—¡Pues ya sabes cuál es la respuesta!… Daría lo que fuera por pasar una noche contigo —no sé como pude haber dicho lo anterior, pero para mis oídos fue un susurro inaudible. —Nadie tiene por qué enterarse
—¿Por qué quieres eso, Bill? —maldición, al parecer ser sí escuchó lo primero.
—… Porque me gustas
—Pero no me conoces
—No hace falta conocer a alguien para saber que se le desea, aunque estás haciendo que día a día vea algo más en tí
—¿Como qué?
—Tu forma de ser, la responsabilidad que llevas para tu trabajo y ahora la que necesitas conmigo, tu voz, tus ojos… tus labios —sigo por preparar mi emparedado, pero sus manos hacen detenerme , ya que los ha pasado alrededor de mi cintura desde atrás.
—Eres un niño, Bill —susurra en mi oído sin soltarme.
—Lo sé, pero nadie se enterará, nadie —apenas pude decir lo anterior. Su aliento y sus brazos alrededor de mí, hacen que las mariposas monarcas se instalen en mi estómago.
—Sólo contéstame una pregunta
—Cl-claro
—¿Qué harías si de casualidad, alguien se llegara a enterar? Ten en cuenta que se vería arriesgado mi empleo, mi tutoría hacia contigo, y tal vez otras cosas como mi libertad
—Diría la verdad, que yo te lo pedí porque… porque te quiero conmigo… Pero también tendría mucho cuidado, porque lo único que quiero es a tí —después de mi última palabra, sus brazos y él se aleja de mí. Vuelvo a él para verlo a los ojos, y su rostro refleja confusión. —¿Lo intentarémos? —ahora temo a su respuesta.
—Me siento como si… como si estuviera corrompiendote o algo así
—Debe ser al revés, yo… yo soy la mala influencia para tí —no puedo evitar reírme.
Me acerco lo suficiente para tomar el cuello de su camisa y poder pararme en puntillas, para poner mis labios sobre los suyos y que él responda después de un par de minutos abriendo sus labios, dejando que nuestras bocas prueben al otro. Sus manos bajan hasta mi cintura y me levanta, mis piernas rodean su cintura y mis manos su cuello.
—Ámame Tom —pude decir después de que soltó mis labios y me ambos nos miramos como si quisiéramos saber lo que hay dentro de nuestros pensamientos. Por lo que se lo digo con una sonrisa después.
—Sabes que me gustas, pero entonces, debemos ocultarlo
—Haré lo que sea, haré lo que sea posible para seguir aquí, contigo
Aún en sus brazos, nos conduce hasta la habitación en donde me deja cuidadosamente sobre la cama, sus labios y los míos no se desconectan y sus manos acarician todo mi cuerpo, de tal manera que el recuerdo perdurará por siempre.
Su cuerpo se acomoda perfectamente sobre el mío, abro mis piernas y las enredo por su cintura, mis manos tratan de acaparar toda su espalda y mis labios no quieren apartarse de sus labios.
—No sé… qué me estás haciendo —me dice mientras besa mi cuello.
—Shhh, bésame —levanto su rostro y lo dirijo a mi boca. Sus labios son realmente sabrosos, como cuando comes por primera vez una pieza fina de chocolate, o una fresa cubierta con el más delicioso caramelo.
Mis manos se dirigen a la cremallera de mis pantalones y los abro aunque con dificultad porque ahora sus manos son las que tratan de tomar todo mi cuerpo. Me siento tan excitado.
—Bill —pronuncia en un susurro.
—Hmm —estoy perdido en los latidos de mi corazón.
—¿Es ésto lo que quieres en verdad? —me pregunta viendo mis ojos.
—Sí, lo necesito, lo deseo, quiero tenerte conmigo —sonrío y mi mirada se enciende como una mecha de dinamita que en un segundo más explotará. Sólo necesito su contacto.
El brillo de sus ojos también aumenta cuando mis piernas vuelven a ejercer tal fuerza, que su miembro roza con el mío, haciendo que mi erección duela, y duele mucho.
Trato de bajar mis pantalones por lo que se da cuenta, me mira y se levanta para hacerlo por completo y de una vez por todas, me deja totalmente desnudo ante él, sólo con mis boxers. Me siento sobre la cama y él se coloca de rodillas entre mis piernas, mis manos abren sus pantalones y quito con rapidez su playera.
—No quiero lastimarte
—Me lastimarás si no lo haces ya
Eso basta para que se deshaga de mis boxers y me deje en total exposición frente a él, lo cual no nos desagrada ni a mí, ni a él.
—No te haré daño
—Hazlo ya, por favor
Pero no se enfocó en mí, más bien, baja de la cama y se dirige a su armario, del cual saca una especie de tubo transparente, lo abre frente a mí y se coloca una cantidad en sus dedos, vuelve a mí y siento sus dedos en mi entrada a la vez que su lengua hace magia con la mía juntas.
Dos de sus dedos entran en mi cuerpo haciéndome sentir una gran oleada en mi estómago, vuelve a alejarse sólo un poco y veo como se coloca un preservativo
En segundo, siento su grueso miembro acercarse a mi entrada, vuelvo a sentir mil y un sentimientos recorrer mi cuerpo, recorrer cada fibra y, haciéndome ver las estrellas y tocar las nubes una vez que está completamente dentro de mí.
Las embestidas para hacerlo más placentero me hacen gritar su nombre, me hacen enterrar las uñas en su espalda, me hacen pedir más. Mis ojos se nublan a causa de las lágrimas que en un principio, son de dolor, pero que ahora son más de ese increíble placer del que mi cuerpo se ha hecho esclavo. Sus labios ahogan mis gritos cuando ambos podemos hacerlo, pero no siempre es así.
La última embestida, es la que me deja con la mitad de mi consciencia, no sé cómo mierdas estoy vivo. Sólo sé que quiero dormir con él hasta el siguiente siglo.
Se acuesta a mi lado y extiende uno de sus brazos para que mi cabeza quede entre su cuello y su brazo. Ambas respiraciones están verdaderamente incontrolables. Mientras eso pasa y recuperamos el aliento, su brazo libre empieza a hacer círculos y figuras amorfas sobre mi piel.
—Gracias Tom
—¿Por qué?
—Por querer intentarlo
—Todo ésto me estaba matando
—Te prometo no fallarte, ésto no saldrá de aquí
—Pensé que no te gustaban las promesas
—De personas que no conozco.
—En ese caso… prometo cuidarte.
Continúa…
Uyy Bill lo consiguio😱🔥🔥 y como no es un hermoso diablo😈😈🥵🥵 hablándole al oido al pobre Tom🥵🥵🥵
Jjajajaja 🙈🙉🙊