«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien

Capítulo 11

Las clases continúan y ya desapareció el dolor de mi cuello, además, mis piernas han recuperado sus fuerzas, al igual que el miedo a desaparecido por completo de mi sistema.

—¿Entonces, dices que lo han expulsado? —me pregunta Andy estando sentados en una mesa de la cafetería.

—Sí, escuché que la directora lo decía. No podía verlos pero sí que podía escucharlos

—Pues tal vez pienses que todo ha acabado, pero creeme, es sólo el principio entonces

—¿Por qué?

—Los amigos de Marcus no se detendrán

—¿Sus amigos?

—Al menos su hermano es genial, bueno, no tiene la cabeza en las nubes como Marcus, pero sólo puedo decirte que debes cuidarte de ellos

—¿Y según tú, cómo debo cuidarme?

—Oye, yo sólo te advierto, eres el nuevo aquí. Sólo no mantengas contacto visual, son como los chacales que cuidan el sarcófago de algún faraón egipcio, o Medusa

—¿A tí, te han hecho algo?

—Bueno, sabes como luzco —emite una sonrisa melancólica de la cuál me apena mirar.

—¿Le haz dicho a alguien?

—Sí, y siempre es peor. Me sorprende que ya lo hayan expulsado, es impresionante, sólo les tomó dos días

—Traía una navaja

—Woow, ha traído navajas, cuchillos, y un revólver, gracias a Dios no pasó nada ese día, el chico no vino

—¿Por qué lo hace?

—Sólo él sabe, está loco

—Algo debe tener ese chico

—Lo único que se me ocurre es que es un idiota demente, deberían encerrarlo en un hospital psiquiátrico

—Pero Andy, algo debe hacer que se comporte así, no es normal

—Como sea, ya te lo advertí, no mires a sus amigos fijamente, y asegúrate que ese tipo que te trae, venga diario por tí, o Marcus puede atraparte en la salida

—Gracias —digo sarcástico, aunque si tiene razón, entonces sí que debo cuidarme y no quiero experimentar después de lo que pasó ésta mañana.

Terminamos nuestro almuerzo y regresamos al salón de clases. No hay nadie así que nos sentamos en nuestros lugares para completar los ejercicios que quedaron de tarea de la clase pasada.

Después de unos minutos, el salón se va llenando, hasta que entran los amigos de Marcus, pero trato por todas las maneras el no verlos directamente.

—Hola chicos, vamos a trabajar en parejas así que, acomodense

—¡Uuuuuh! Hoy se les va a hacer a la parejita de enfrente —Andy se pone muy rojo y baja la mirada hasta el piso.

—Silencio allá atrás —responde la profesora de inglés mirando hacia atrás. —Vuelvo a escuchar comentarios de ese tipo y doy la clase por vista. Vamos a trabajar con la página 5. Tienen 5 minutos

Las últimas clases pasan y Andy aún sigue callado, no sé por qué se puso así desde la clase de inglés. Salimos de la escuela juntos y me quedo paralizado al ver su coche justo enfrente de la puerta, con él recargado en la puerta. Joder, esa pose con los brazos cruzados…

—Billy, no te levantes ahora, no por favor.

—¿Dijiste algo? —me pregunta Andy.

—No, nada

—Bueno, ya me voy, ya llegó mi hermano por mí

—Ok, nos vemos mañana

—Adiós

Él se va y yo aún no puedo dar un paso hacia adelante. Pero trato de hacerlo y lo consigo hasta llegar a él.

—¿Cómo te fue? ¿Todo bien?

—Bien y sí

—Súbete entonces

Y así lo hago. Me subo del lado del copiloto y él enciende el coche, arranca y nos dirige a casa. Pero no mantiene el curso del camino hacia casa, dobla una esquina y llegamos a una mueblería.

—¿Qué hacemos aquí? —pregunto muy confundido.

—Vas a escoger los muebles para tu habitación —saca la llave del contacto y el auto deja de ronronear. Dejo mi mochila en los asientos de atrás y bajo detrás de él siguiendo sus pasos.

—Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarlos?

—Él va a elegir algunos muebles, cargue todo a ésta tarjeta por favor —Tom extiende su mano y en ella una tarjeta de crédito color negra.

—Con mucho gusto, enseguida mando a una señorita para que les ayude —me quedo totalmente paralizado, la mueblería es demasiado muy grande, puedo ver un par de escaleras eléctricas y muchas secciones que dividen la tienda.

—¿Y bien? ¿por dónde quieres empezar?

—Su—supongo que… por una… cama —no sé qué hacer.

—Buenas tardes, ¿puedo ayudarlos en algo? —una chica de más o menos 25 años, se acerca a nosotros y empieza a coquetear y a sonreír a Tom. Maldita hija de perra.

—Él va a elegir, no yo —le sonríe a  ella y yo no puedo evitar burlarme internamente de ella. —Estaré por allá por si necesitas algo Bill —da un paso para alejarse pero mi voz lo detiene.

—Tom… —vuelve la mirada hacia mí. —Gracias

—Está bien —me da una última sonrisa y se aleja aún más.

Yo me quedo con la hija de puta, pero la verdad ya no le tomo importancia. Primero me muestras las camas y elijo una con muy bonita de color café chocolate, después un armario de doble puerta del mismo tono con manijas color plomo, un par de veladores que irán a cada lado de la cama del mismo tono que todo lo demás, excepto que tienen terminado granito, algo que luce como muchas cosas diminutas pegadas a la superficie. Por último, eligo un escritorio pequeño para mis tareas, éste es más moderno, tiene la mesa de vidrio y las patas son de lámina muy resistente en color plomo.

—¿Algo más?

—No lo sé, creo que no

—Muy bien, ahora iré a que suban tus cosas a un camión para entrega

—Gracias

Ella se aleja y yo regreso al lugar donde dijo Tom que estaría, lo veo sentado en un sofá que sirve de exhibición para los clientes. Está con los codos sobre sus piernas y un pie sobre el zapato del otro pie.

—Te lo van a cobrar —llego a su lado y suelto lo anterior con deseos de escuchar su voz con alguna respuesta.

—No, siempre vengo aquí, soy cliente ¿terminaste?

—Sí, dijeron que lo llevarán todo a un camión para la entrega

—Bien, siéntate —me indica y así lo hago. Saca su celular y empieza a buscar un contacto. —¿Georg?… —se frota las sienes. —Necesito un favor, ¿puedo contar contigo?… Voy a estar ocupado el día entero, ¿puedes decirle a Gustav que le mando los diseños por fax?… Gracias Georg, espero que el problema que tengas puedas decírmelo y hacer que nuestra amistad vuelva a la de antes… Ok, te veo después y gracias de nuevo

Finaliza la llamada y guarda su celular en el bolsillo de su pantalón. Quedamos en silencio por unos minutos hasta que llega el vendedor entregándole a Tom su tarjeta y el ticket de todo lo que compró.

—El camión está listo, ¿podría indicarle al conductor el camino o desea dejar la dirección de destino?

—No, yo les indico el camino, gracias por el servicio

—A ustedes, los esperamos pronto

Ambos salimos del lugar y sube al auto, yo hago lo mismo, arranca el auto y pronto nos sigue un camión muy grande con el logotipo de la tienda.

El camino se tornó silencioso hasta que llegamos. Tom empezó a dar órdenes para que descargaran el camión y bajaran los muebles, pronto los fueron metiendo al departamento. Yo sólo me quedé afuera del edificio, viendo a Tom con esa faceta de mandar y de liderar a todos esos hombres que cargaban con lo que yo habia elegido para mi habitación nueva.

Después de una hora o menos, los hombres se van y yo entro al edificio y al departamento por último.

—¿Quieres comer o empezar a acomodar tu habitación?

—Tengo hambre

—Bien, ordenaré pizza y después tu habitación

No sé si está comportándose así por lo de hoy en la mañana o porque en verdad quiere hacerlo. La verdad es que ninguna de las dos opciones me afectan, al contrario, me hace sentir… muy bien.

Continúa…

por Xim_Alien

Escritora del fandom

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