«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien
Capítulo 7
Hoy, iré a mi nueva escuela, una secundaria que queda a unos quince minutos en el auto de Tom. Me llevó hace tres días para conocer las instalaciones y ahora me estoy preparando para ir. Llevo una chaqueta negra, debajo una camiseta roja y jeans, mi maquillaje y accesorios que siempre uso.
Espero que ésta escuela no sea como la anterior.
—Date prisa Bill, tengo que llegar al trabajo —toca la puerta de mi habitación y me apresuro a salir.
Al hacerlo, me dirijo a la cocina con mi mochila al hombro, supongo que desayunaré. Entro a la cocina y lo veo de pie tomando café, me quedo parado, totalmente embobado al verlo, trae ya puesto una camisa color azul claro, pantalones y tiene el saco abierto, su corbata es color azul con rayas negras. No sé que está pasándome, pero cada día encuentro algo en él que me hace sentir inestable.
—Vamos, ya es tarde
—No he desayunado
—Lo harás allá, ya no hay tiempo
Salgo detrás de él y ambos salimos del departamento, entramos al estacionamiento y al auto por último. Arranca y me lleva a la escuela.
—Vendré por tí
—No tienes que hacerlo, puedo regresar en el autobús
—Dije, vendré por tí
Me quedo callado. Desde hace días, ya no grita, pero me hace sentir que le molesto, no sé qué sea pero… me siento extraño y no puedo dejar de encontrarlo atractivo. Veo a través de la ventanilla de mi lado. Nadie dice nada hasta que llegamos. La entrada de la que será mi nueva escuela es muy grande, me quedo en shock al ver a muchos estudiantes afuera.
—¿Qué esperas? —me pregunta con cierto tono burlón y frío otra vez.
—Nada, no espero nada —digo seriamente y salgo del Audi negro y camino sin decirle más, dándole la espalda.
Tal vez esté tratando de molestarme, pero no aguanto sus bromas y no tengo por qué aguantar sus comentarios o contestaciones tan frías. Además, si él me gusta, debe ser únicamente superficialmente hablando, no me gusta como es, cómo me trata, aunque le diga a su amigo que está cuidándome en agradecimiento a mis papás, y si lo dice en serio, ¿a qué vienen sus cambios tan de repente?
Entro sin importar las miradas de los demás en mí, hace tiempo aprendí que las miradas de los demás no me hacen daño, aunque cuando llegan los golpes no puedo opinar lo mismo.
Por favor mamá, aquí no, porque si lo hacen, ¿quién va a ayudarme después?
—Hey, una niña nueva. ¿Cómo te llamas lindura?
Ahí van, los mismos comentarios que dejo pasar con una dificultad enorme. Yo sabía que no podía pedir tanto. Como puedo, llego a mi salón correspondiente y al entrar, unos tantos pares de ojos me miran con detenimiento, de piez a cabeza. Me hacen parar en seco a un lado de la puerta, pero no por mucho.
—Hola chicos… Tú debes ser Bill ¿no es así? —una señorita pelirroja, alta y de ojos grandes color verdes, me mira sonriendo.
—Sí, soy yo
—Bien, chicos, él será nuestro nuevo compañero, les pido que sean respetuosos y amables, saben perfectamente que no dejo pasar ningúna mala actitud , así que con cuidado, eso va para tí Marcus. Puedes sentarte donde quieras
Vaya opción, un lugar junto al tal Marcus que aún sonreía con malicia, o un lugar en frente, justo a un lado de un chico rubio que no hacía más que revisar su cuaderno y mover los labios, como si tratara de aprender algo de memoria. Así que de las dos opciones, me quedo junto al rubio.
La clase de química comienza y trato de poner atención, pero la risa nada silenciosa de los de atrás me ponen un tanto de malas, miro hacia atrás por encima de mi hombro y veo que el causante del alboroto es ese niño otra vez, Marcus, se ha de creer el rey de la escuela. Él me mira y trato de que vea en mí una cara de molestia por su inmadurez, pero más se ríe. Maldito niñato.
—No debiste hacer eso —me dice casi en un susurro el chico de mi lado. —Ahora no te quitará de su lista
—¿Qué? —pregunto al no entender a lo que se refiere.
—Soy Andreas, puedes llamarme Andy, pero ya no lo veas, o seguramente acabará contigo
—¿Cómo puede seguir aquí entonces?
—Chicos, silencio, por favor
La clase concluye y en el pequeño receso de cinco minutos para el intercambio de clases, voy junto a Andy para que me explique la situación con ese idiota.
—Verás, Marcus es hijo del entrenador de fútbol, es hermano del mariscal de campo
—¿Y eso qué?
—No debes cruzarte en su camino, es todo, no lo hagas y sobrevivirás
Seguimos caminando hasta nuestros casilleros, saco lo que ocuparé y al cerrarlo, recibo un golpe que me hace dar un paso atrás. Me doy cuenta que ha sido él, Marcus. Quien ha seguido su camino junto a un par de chicos que deben ser su ejército de idiotas lameculos.
Las clases pasan y la hora del almuerzo también, al menos ya no hay más de ese idiota, sólo ha sido ese mal rato en los casilleros.
La campanilla suena para señalarnos una liberación esperada, todo el grupo sale del salón y se dirigen a distintos puntos, la mayoría a la salida.
—Mañana nos vemos Bill
—Hasta mañana Andy —creo que será el único amigo, al menos tendré uno.
—Hey —vuelvo hacia atrás al sentir que alguien me toma del hombro, es él.
—¿Qué quieres?
—Ya te contaron de mí, así que quiero que mañana te veas como un hombre
—¿Y si no quiero?
—Tendrás que usar faldas para que tu imagen vanidosa esté completa
—Vete a la mierda
—¿Qué?
—Me tiene sin cuidado lo que te creas, eres un imbécil y no voy a dejar que alguien como tú me humille. Éste soy yo, si no te gusta no es mi problema
Doy la media vuelta pero me hace regresar de un jalón en el brazo, recibo entonces una bofetada que me hace caer al suelo.
—Debiste haberte quedado callado
—Tendrás que matarme para eso
—Cuidado con lo que pides
—Me harías un favor, y no te tengo miedo
Lo único que siento después de eso es una patada en el estómago, otra en mi costado izquierdo y por último, unas manos sostenerme con fuerza y levantarme, pero ya no soy capaz de mantenerme despierto y todo se pone oscuro.
Continúa…