«I promise you» Fic Twc / Toll escrito por Xim_Alien
Capítulo 39
Cuando termino de abrir los regalos y de leer esa carta que me deja como un verdadero tonto por horas, me levanto del suelo y agradezco a Alex ya que si no fuera por él, no sé qué sería de Tom y de mí.
Voy a mi habitación con todos mis regalos dentro de la grande caja de cartón, Suzuki-san ocupa demasiado espacio. Y en fin, dentro de mi habitación, me cambio de ropa y sentado en el borde de la cama, mis pensamientos empiezan a divagar por todos aquellos cumpleaños, rodeado de entretenidas fiestas infantiles, que solían ser organizadas por mis papás. Sin embargo ahora, que ellos ya no están más en mi vida, está él, un hombre que a pesar de no estar cerca de mí, físicamente, se esfuerza por hacer que tenga el mejor día de mi vida. Y lo logró.
—¿Bill? —toca a mi puerta y me levanto de mi cama para abrir—. ¿Quieres cenar algo en especial?
—¿Sigue siendo parte de mi cumpleaños?
—Ya sabes, Tom quiere gastar dinero inútilmente.
—¡Hey!
Salgo de mi habitación con los puños en alto para impactarlos contra el cuerpo de Alex, con quien desde hace días hemos convivido de maravilla. Puede ser un tipo infantil en la mayoría de las ocasiones, pero a veces es genial y cuando se trata de hablar seriamente con él, es realmente bueno.
—Quiero pizza.
—¿Y ese regalo? Lo dejaste ahí desde que llegaste —me dice tomando su celular para llamar a la pizzería.
—Será porque alguien me privó de mi vista —respondo tomando el regalo de Andy, el que sigue envuelto y un poco olvidado porque toda mi atención se centró en sus regalos.
Me siento en el sofá con el regalo en mis manos, oyendo la conversación que mantiene Alex.
Desenvuelvo el regalo y veo la portada del libro que prometió ser bueno. Carry on, de Rainbow Rowell.
—¿Es de Andy? —asentí a la pregunta de Alex quien todavía hablaba por celular—. Una pizza vegetariana por favor… sí grande… dos coca-cola… Gracias.
La pizza llegó y ambos empezamos a comer, y cuando se trata de pizza y Alex, hay que tener cuidado, o al menos terninar antes con tu parte, ya que si él termina antes, tu porción desaparecerá sin darte cuenta.
—Muchas gracias, Alex.
—No es nada, Bill. Feliz cumpleaños.
Me da un abrazo que aprecio demasiado. Camino con el libro que me regaló Andy hasta mi habitación y lo dejo encima de un pequeño mueble junto a la cama.
Tomo mi laptop, la enciendo e inicio mi sesión en Skype. Ya quiero verlo.
Al verlo en la pantalla una vez que hemos comenzado el videochat, una sensación demasiado especial empieza a subir desde la boca de mi estómago hasta mis mejillas.
—Hola Bill, feliz cumpleaños.
—Gracias, todo lo que me regalaste está genial, en verdad te lo agradezco mucho. Debiste pagar millones.
—Bueno, no te preocupes por eso, no fue nada.
—Tom, todo es de Japón —respondo sorprendido, pues todos los regalos son vienen de allá.
—Sí pero… No importa, ¿cómo estás?
—Bien, te extraño mucho
—Yo también, ¿leíste la carta?
—Sí, es hermosa cada palabra, aunque, no estoy seguro con que el año pase volando.
—Verás que sí, cuando menos te des cuenta, ya estaremos festejando tus 18
—Al menos esto no ocurrió a principios de mis 16, de por sí todo esto me está haciendo sentir mal, no quiero imaginar si tendría que esperar dos años.
—Tú tranquilo
—¿Tú cómo estás?
—Bien, tendré que esperar 140 días…creo. ¿O no?… Joder, ya perdí la cuenta… 140 días más o menos, y sólo para salir de aquí y estirar las piernas.
—¿Has visto a Georg?
—No, y la verdad no quiero volver a verlo… Así estoy bien… Oye, mañana tienes escuela, así que ya ve a dormir.
—Sí capitán —levanto una ceja resaltando mi poca molestia ante su mandato—. Gracias por todos los regalos, me encantaron.
—Que bueno, me alegra.
—Alex lo grabó todo, supongo que mañana te lo muestra.
—Estaré esperándolo, ahora duerme. Te quiero, Bill.
—Yo también, Tom. Nos vemos.
Ambos cerramos sesión, apago mi laptop y la pongo a un lado para acostarme en mi cama, mirar el techo y pensar en él como lo he venido haciendo desde que esto está pasando.
Una idea de repente se hace presente en mi mente, una idea que en realidad no haría si funcionara como debía ser, porque aunque se lo merezca, nunca haría algo así… O quién sabe.
Voy hasta la caja grande donde están todos mis regalos, y tomo mi poderosa libreta. Tomo uno de mis bolígrafos que se encuentran en mi mochila, abro la libreta y… Espera, ¿cuál es su apellido?
Salgo de mi habitación y veo a Alex con su laptop en las piernas estando en el sofa frente al televisor.
&
—¿Cuál es el apellido de Georg? —esa pregunta me toma por sorpresa. Volteo hacia la voz que me habla apresuradamente y veo a Bill con una liberta y un bolígrafo en cada mano.
—Listing ¿para qué quieres saber? —le pregunto sin tener verdadera consciencia sobre la razón para querer saber ese dato.
Se mantiene en pie con su libreta y su bolígrafo en ambas manos respectivamente, sin decirme nada, escribe algo sobre la libreta, lo veo sonreír de lado y de repente, solamente cierra la libreta con una mirada divertida.
Al cerrarla, me muestra la portada, Death Note es lo que puedo leer. Rápidamente recuerdo lo que me contó Tom en relación a ese anime.
—Vaya, si realmente funcionara esa cosa ¿lo harías?
—Oh Alex, vamos, esa era la magia, pensar que sí se podía.
—Joder, lo siento, pero no lo hagas así… —frunce el entrecejo confundido—. Hay que ser originales.
—¿Qué planeas? —me pregunta y se sienta a mi lado en el sofá con una sonrisa aún más maliciosa.
—No sé, tal vez debajo de un puente, o afuera de un hospital, quizás en un restaurante por ahogarse con un hueso de pescado.
—Esa está buena, la pondré
Una libreta que jamás funcionará, ¿verdad?
&
Salgo de trabajar y me dirijo a mi departamento, después de un largo y cansado día, esta semana fue realmente ocupada, no he tenido tiempo ni de dormir como se debe, creo que me la pasaré algunas horas en la tina dándome un baño de burbujas. Hace mucho no me consiento.
Llego a mi auto y le quito la alarma.
—¡Georg! —joder, no.
—¿Qué pasó Gus? —regreso la mirada a mis espaldas.
—No puedes irte, faltan algunas cosas y…
—Pero ya terminé con el proyecto, por eso me lo llevé a casa este fin, para terminarlo.
—Sí, pero la parte de Thomas ¿quién la hará?
—Pensé que ibas a contratar a alguien más.
—Yo también lo pensé, pero no puedo hacerlo si quiero que regrese… Anda, basta de charlas, tienes que seguir trabajando.
—Gustav, ya es muy tarde, mañana lo continúo.
—Entiende, Georg. Tenemos que terminar todos los diseños para que los socios empiecen de una vez con el marketing.
—Joder, ya está bien.
Mierda, ya estaba sintiendo el relajante aroma a lavanda.
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Tal vez no iba a morir, pero el karma se manifiesta de cualquier forma, a cualquier hora, en cualquier lugar, tarde o temprano, pero llega.
Continúa…
Gracias por leer😘👽😍